martes, 6 de mayo de 2014

El ángel de la terraza

Y ahí estaba, en su lugar favorito, mirando el cielo, a las estrellas, a la luna escuchando su música favorita y pensando en todo y a la vez en nada.

A lo lejos, en el negro del cielo nocturno, al lado de una estrella noto que algo se movía, no era algo que había visto antes, no era un objeto, no parecía ser algo solido, no parecía ser algo real, solo era una masa transparentosa que se movía libremente en el cielo, y noto que desapareció de la nada “un ángel?” pensó mientras esperaba que volviera a aparecer, pero se quedo esperando sin volverlo a ver.
Luego de eso siguió con sus pensamientos, se dio cuenta de cómo las cosas más simples pueden convertirse en las mas maravillosas, como un simple acorde de guitarra, o un beat de un baterista pueden transportarte a lugares en tu imaginación que te pueden hacer soñar, pensó para si mismo: “Solo espero que algún día alguien en alguna terraza bajo un cielo estrellado escuche mis creaciones y se sienta como me siento yo en este momento”…

Y fue en ese momento en el que se dio cuenta de que en realidad lo peor que le había pasado era simplemente otro evento en su vida, y que no fue tan malo como él lo pensaba, que a veces es necesario una época de sufrimiento para resurgir en la vida, para construir nuevos sueños y nuevas esperanzas, para descubrir nuevos talentos y pasiones, que las personas que perdió en su vida en realidad no le traían beneficios, y que sus ausencias le dieron espacio a personas que si valen la pena de verdad, personas que no lo veían como su esclavo, sino que lo veían como su amigo, que les ayudaba porque quería y le nacía, no por obligación.

Y medito aun mas sobre su situación, y por fin entendió que eso que él pensaba que era soledad, en realidad es un reajuste en su vida, que jamás estuvo solo, y que no siempre el amor se encuentra en una pareja, que  mas importante son las amistades sinceras, y que al momento de compartir tu vida con otra persona es para complementarse, no para entregarle tu vida a ese alguien y dejar que haga lo que quiera contigo… Supo que todo su pasado no fue más que una lección y que de ahora en adelante haría las cosas con calma, porque de la prisa nada bueno sale, lo importante no es escoger rápido, sino hacerlo bien, y que sus errores del pasado le enseñaron lecciones invaluables.

Supo que en adelante no prometería ni dejaría que le prometan cosas que sabe que son imposibles, que un nunca se convierte en siempre, y que un para siempre, siempre terminara, supo que la idea no es prometer y hablar, que lo importante era demostrarlo con acciones, y que la idea no era prometerse eternidad, sino prometerse jamás dejar de luchar, saber que se lucho hasta el final antes que dejarlo perder todo.

Ese momento le revelo que la única constante en la vida es el cambio, y que sin esfuerzo no hay recompensa y lo más importante, que la única persona que te tiene que animar y creer en ti eres tú mismo ya que tu dependes de ti y de nadie más.


Justo en ese momento supo simple y sencillamente que sería feliz.